Ayer llegué y te miré, no había nadie, sabía que pasaríamos mucho tiempo juntos. Hablamos, me abrazaste, me besaste, compartimos...
Tus abrazos, tus caricias y tu forma de ser me llevaron a perderme... sí, a perderme... Sabía que podría pasar lo que muchas veces soñé. El estar juntos sin nadie que molestara o impidiera cualquier contacto facilitó las cosas.
De pronto me encontraba sin mis encajes viendo como recorrías cada parte de mi cuerpo desde mi cara, pasando por mis pechos, mi vientre hasta llegar a mis piernas y nuevamente hacia arriba. Cuando menos lo imaginé, te encontrabas ahí, donde toda mujer puede llegar al clímax... No sé como describir esa sensación que tenía en mi cuerpo: excitación, enamoramiento, placer, de verdad que no encuentro palabra que defina lo que me hacías sentir en ese momento. Mi piel estaba como de gallina, tu no te diste cuenta ya que estabas ocupado en mi sexo recorriendo cada parte de el:
-Que pasa amor? Que sientes?,
-Rico,
-Vente,
-En eso estoy...
Acariciarte, tocarte y mantener el control de como lo quería fue maravilloso... Quería acercarme a tu sexo, lo hice y fue genial, no se porque no me permitiste disfrutarte más tiempo.
Después entre más besos y caricias estabas dentro de mí, te disfruté, me disfruté, nos disfrutamos. Ver tu cara es excepcional y sentir que te venias, aún más... Sudaste...
Arrumacos y apapachos seguidos de toda la agitación anterior, un cigarro. Lo mejor de todo es que nada fue apresurado ni planeado, simplemente nos dejamos llevar, sin presiones ni sentirse obligados, palabras...
Si ya sabía que te quiero, hoy lo confirmo nuevamente...
1 comentario:
Auuhh!!!
Publicar un comentario