14 nov 2008

Ayer recorde...


Ayer sudé y sudé mucho, aunque no como era cuando estabas conmigo, recordé como tus besos recorrían mi piel, poco a poco, besandome cual delicada rosa, encontrando cada parte, y aquella que no hubieses tocado.

Recorriendo cada centímetro de mi cuerpo con tus manos, acariciandome sin mesura, estimulando todas y cada una de mis zonas erógenas, suavemente pero a la vez de una manera excitante como nunca antes lo había sentido.

Mirandome con esos ojos que me estremecian y que me hacían encontrar la razón de nuestra existencia, siendo uno mismo, explorandonos, milimetro a milimetro, conociendonos, tocandonos, besandonos...

Si, así es, siendo uno mismo... Nuestros cuerpos juntos explorando todo aquello que jamás habíamos conocido o experimentado, esa sensación carnal de sentirnos unidos en la máxima expresión corporal, que va más allá de eso, incluye sentirse querido, deseado, amado.

Si ayer sude mucho, se que te lo estas preguntando, y la respuesta es NO, no estuve con nadie más, simplemente, soñé contigo...

No hay comentarios: